“Hacer borrón y cuenta nueva”
significa olvidar deudas, errores cometidos por otras personas, enfados, etc.,
y continuar como si nunca hubiesen existido.
Que difícil
se hace olvidar el borrón cuando la letra se escribe con demasiado ímpetu,
borramos superficialmente o no disponemos de las mejores herramientas para
recuperar la pureza de la página no estrenada.
Si te dijera
que no merece la pena seguir sufriendo por aquello que ya pasó, quizás me
contestes:
“No me
comprendes, no me entiendes, tú no sabes por lo que estoy pasando, para ti es fácil decir que lo olvide…” y muy probablemente tengas razón.
Hacer borrón
y cuenta nueva lleva su tiempo. Las heridas abiertas escuecen y llevan su
proceso de curación pero, por doloroso
que sea, cerrarlas en falso puede ser aún peor.
En ocasiones aceptar la realidad se
nos torna insoportable y, para manejar nuestra ansiedad o frustración, adoptamos inconscientemente
algunos de estos “mecanismos de defensa”:
Disociación: Olvidamos hechos importantes que
nos harían sufrir si los recordáramos. Por ejemplo el cumpleaños de nuestro “ex”.
Proyección: Trasladamos a otra persona nuestros
sentimientos como si fueran suyos y no nuestros. Ej.: Digo que me tiene manía
cuando en realidad se la tengo yo.
Negación: Tratamos aspectos obvios de la
realidad como inexistentes. Ej.: No percibo que mi marido llega oliendo a
colonia de otra mujer casi a diario.
Introyección: (lo contrario a la proyección) Trasladamos
a nuestra persona los rasgos característicos de la persona que nos causa el
malestar. Ej.: Me siento culpable pues sospecho que tengo envidia de quien, a todas
luces, me la tiene a mi.
Formación reactiva: Al no poder aceptar los
sentimientos que tenemos hacia la otra persona, mostramos los opuestos. Ej.: Siento
agradecimiento por quien en realidad me produce enojo.
Aislamiento: Podemos narrar hechos dolorosos incomprensiblemente,
sin el sentimiento asociado a ellos. Ej.: Cuento mi violación como si fuera
algo ajeno a mi, sin ninguna empatía por la victima.
Desplazamiento: Sentimos nuestra frustración o ira
contra otra persona en lugar de hacerlo contra la persona que nos los provoca. Ej.: En lugar de gritar a mis compañeros de
clase que me humillan, respondo con violencia a mi hermano pequeño en casa.
Racionalización: Sustituimos una realidad
inaceptable pero real, por otra aceptable. Ej.: No soy capaz de dejar una relación
amorosa insana con una persona casada y me digo que no quiero dejarlo porque estamos
bien así.
Si pese a
estos mecanismos de defensa, terminamos por enfrentar la frustración, llegará en
su momento la aceptación y el cese del
dolor.
Porque esperar duele, porque la obsesión nos mina la vida, recuérdame, si se me olvida, que hay que hacer “borrón y cuenta nueva” cuando la vida se pone fea, porque no importa lo que pase, importa lo que aún nos queda
(Mari Carmen Camacho)
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