¡Cómo odio cometer errores!
Si estas leyendo este post, seguramente sea porque te pasa
como a mi, pero ¿a quién le gusta cometer
errores?
Obviamente a nadie nos gusta cometer errores, pero algunos
entienden que es el precio que hay que pagar por vivir,por emprender, por
enamorarse, por tomar decisiones en definitiva. Y es cierto, cualquier decisión conlleva un riesgo.
Pero es que algunos, odiamos de verdad el hecho de cometer
errores, y esa adversión va mucho más allá de las consecuencias racionales de
las mismas.
¿Qué puede suceder si eljo un vestido, un plato, un deporte...,
y no cierto con la elección?
¿Qué puede suceder si elijo comprar una casa, un coche, un
trabajo, … y no acierto con la elección?
¿Qué puede suceder si elijo tener hijos, hacerme una operación estética de embergadura
o cualquier otra decisión que tendrá consecuencias de futuro o para terceros?
Tener dudas, temores,
ansiedad ante la posibilidad de fallar es hasta cierto punto lógico si
pensamos en las posibles consecuencias de nuestros actos. Ahora, te pregunto:
¿Te parece lógico darle tantas vueltas a todo, sean
importantes o no las consecuencias? ¿qué es de verdad lo que te estás jugando?
Reflexionemos sobre lo que es, o no es, un problema para ti o para mi.
Todo lo que tiene solución,
deja de ser un problema, ¿estás de acuerdo? Si puedes resolverlo con tiempo, dinero,
conocimientos o reposición… pues tampoco es para tanto. Si te preocupa en demasía
es porque equivocadamente asocias el éxito o el fracaso de un acto puntual a tu
valía global, por ejemplo: si digo una tonteria soy un tonto, si cometo un
error profesional soy un incompetente, … entonces, ¿si bebes un día, eres un
borracho? Juzga tu actuación, no tu
persona.
Todo lo que no tiene
solución, tampoco es un problema en sí.
La propia muerte, el deterioro físico, el dolor (que no el sufrimiento), etc. es parte de la vida, no es un problema,
problema es no aceptarlo. Hacer lo que está en nuestra mano para contrarrestar
las consecuencias o frenar su llegada es un reto.
Si hasta aquí estas de acuerdo ¿qué es un problema para ti? Para mi es sobre todo algo que me crea
malestar interno. Y ese malestar es absolutamente subjetivo,
por eso he decidido desde hace unos años, tener menos sensación de problema, y
la verdad, soy más feliz y sobre todo, tengo menos ansiedad, lo que me permite
arriesgar y poder tomar decisiones con mayor campo de visión.
Yo no naci siendo profesional de la psicología y, como todo
el mundo, he sufrido también mis crisis personales. El miedo a cometer errores
era algo que antes me paralizaba. La
psicología y el coaching me han ayudado mucho a detectar mis creencias
limitantes y a transformarlas en otras más
apropiadas para mi dicha y mi desarrollo.
Voy a compartir con vosotros, algunas de ellas.
-
Miedo a
cobrar como profesional. CREENCIA
LIMITANTE: No estafo ni puedo causar daño alguno si hago un favor y no un
trabajo profesional por el que deba rendir cuentas. FALSO, el verdadero impacto
está en el trabajo realizado, no en el dinero que pueda costar, que en ningún
caso está fuera de Mercado. CREENCIA NUEVA: Los profesionales, como las
personas nos podemos equivocar y eso no nos convierte en malas personas ni en
malos profesionales. La preparación
teórica y el desarrollo práctico es parte del proceso de excelencia, no existe certificación
como todopoderoso.
Miedo a
ser mediocre. CREENCIA LIMITANTE: Lo que no se te da bien, mejor déjaselo a
otro, nadie tiene por qué sufrir las consecuecias de tus debilidades. Debemos
ocuparnos de desarrollar nuestros talentos para nuestra satisfacción, sentirnos
mediocres provoca frustración. FALSO: Los demás ya sufren las consecuencias de
que tú evites realizar ciertas actividades. Llevar una vida mediocre y limitada
es no saber conducir, no saber cocinar, no saber expresarte… y que tengas que
depender de otros. CREENCIA NUEVA: Toda
habilidad que se practica, se mejora. Si va a hacer comparaciones que sean
contigo mismo antes y ahora ¿verdad que has avanzado?
Miedo a defraudar.
CREENCIA LIMITANTE: Si no soy lo que los demás esperan de mi, dejarán de
quererme y me veré solo. FALSO: El por qué queremos o no a las personas nada
tiene que ver con sus caracteristicas o competencias personales, eso será
admiración, el amor es otra cosa ¿o acaso cambiarías a tus hijos o padres por
otros con más títulos universitarios, más condecoraciones o más habilidades profesionales?
Ellos tampoco lo harían. CREENCIA NUEVA: Debo estar orgulloso de mi por
intentar superarme, quien me quiere de verdad lo seguirá haciendo a pesar de
los errores que pueda cometer por buscar mi felicidad, si no lo hace, quizás no
me quería tanto como yo creía, mejor darme cuenta y no condicionar mi vida a esa
persona.
¿Sigues odiando cometer errores? Yo también.
Ja,ja,ja. Pero ¡bienvenidos sean a mi
vida! a pesar de todo.
No hay comentarios:
Publicar un comentario